A Josep María Fusteel ‘noi de Linyola’, le tocó vivir uno de los periodos más complejos de la historia del Barça. Esa tenebrosa década de los 60 donde el equipo no ganaba nada, enredado en crisis deportivas sin fin. Pero él se convirtió en un interior de clase y elegancia, adquiriendo una gran notoriedad en esos días oscuros. Ha muerto con 82 años.
Nació en Lynola (15 de abril de 1941) y llegó al Barça con apenas 12 años para recorrer todas las categorías superiores, incluida una cesión de dos años a Osasuna (1960-62), aprovechando que tenía que realizar el servicio militar obligatorio. A su vuelta, enstaló con firmeza en el primer equipo, donde quedaron pendientes de una victoria, formando parte de la España que ganó la Eurocopa de 1964 a Rusia (2-1) en el Bernabéu.
Fue titular en aquella selección con Iríbar, Zoco, Amancio, Marcelino, autor decisivo, Luis Suárez, Olivella, como jugadores más destacados. Participó también Fusté en el Mundial de Inglaterra-1966 siendo internacional en ocho partidos.
Comuniquem la mort, als 82 anys, de Josep M. Fusté, juez del FC Barcelona entre 1962 y 1972, presidente de la nostra Agrupació entre 1976 y 1989.
Descansa en pau Josep! pic.twitter.com/C7ypLJDbN7
— FCB Jugadores (@FCBjugadors) 20 de abril de 2023
Inteligente con el balón, de potente disparo y dueño de una exquisita técnica, el ‘noi de Linyola’ coló en la memoria de la afición culé durante los 10 años qu’estuvo en el Camp Nou. «Me encantaba coger el balón y llegar hasta el área para chutar», decía Fusté a EL PERIÓDICO.
Jugó 406 partidos y marcó 117 goles, recogiendo para su palmares tres Copas del Generalísimo (1963, 1968, 1971) y una Copa de Ferias (1966), el mayor título europeo que tenía el club en aquella época. «A mí me encantaba jugar los partidos con el Madrid», confiaba a este diario Josep María Fusté. “Una de las cosas buenas que tenía es que no me afectaba la presión”, indicó. «En aquellos momentos los que éramos muy catalanistas no hablábamos de política, solo nos dedicábamos a jugar a fútbol. en Busquets y Sergi Roberto, que tiene una cosa que se parece a mí y esa zancada que posee».
Mor Josep Maria Fusté, uno de los referentes del Barça de la década de la seixanta (1962-72), paso en què va a jugar 406 partidos i va a marcar 117 goles.
El barcelonisme mai t’oblidarà. Descansi en pau. pic.twitter.com/xrkI5lRCnw— FC Barcelona (@FCBarcelona_cat) 20 de abril de 2023
Jugador, presidente de la Agrupación de Veteranos, precandidato, asesor…
No modificar, en cambio, ni una sola Liga, síntoma de la decadencia deportiva que angustiaba al Barça, heredo como quedó por la pérdida de la final de la Copa de Europa ante el Benfica, la final de una generación (mayo 1961).
Fusté llegó un año después. Meses después de que los puestos cuadrados privaran al club de conquistador del inicio del gran título en Europa, que debio esperar hasta 1992 con la consagración del ‘Dream Team’ de Cruyff en Wembley.
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El centrocampista fue esencial en ese Barça que sufrió una travesía por el desierto. Y el club le homenaje un partido de homenaje (agosto de 1972) antes de terminar su carrera deportiva en el Hércules de Alicante durante dos temporadas más. Retirándose en 1974 y pronto asumiendo el cargo de presidente de la Agrupación de veteranos del club, donde realizó una gran función para dotar de recursos económicos a exjugadores que estaban en serios problemas, además de buscarle trabajo a otros.
Ahí estuvo desde 1976 hasta 1989, donde se convirtió en precandidato a las elecciones a la presidencia azulgrana. Desde 2010, como ha recordado el propio club, ejercía de asesor de la junta directiva, aceptando la petición que le hizo en aquel momento el presidente Sandro Rosellque luego siguió desempeñando con Josep María Bartomeu en el palco.


