Historia de un concepto. Geolocaliza a los cazadores mediante una aplicación y así evita las balas perdidas al caminar por el bosque; capturar las emisiones de carbono utilizando ventiladores gigantes; apoyar nuestros cuerpos cansados con exoesqueletos para trabajar más tiempo… No faltan propuestas en las noticias para ilustrar la idea de que la innovación tecnológica es capaz de resolver los problemas sociales y ecológicos que muchas veces ha planeado crear.
La noción de solucionismo tecnológico se impuso en el debate público en 2014, bajo la pluma del investigador estadounidense de origen bielorruso Evgeny Morozov. En su trabajo Para resolver todo, haz clic aquí. (Ediciones FYP, 2014), el autor destaca lo impensado de los proyectos prometeicos de los emprendedores digitales californianos que aspiran a “arreglar todos los problemas del mundo”en palabras del ex director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, en 2012. Al colocar al individuo en el centro de los problemas, su optimismo tecnológico impulsado por el mercado lleva a oscurecer las causas sociales y políticas de los problemas, argumenta Morozov.
Aunque la expresión es reciente, el trabajo de una nueva generación de historiadores de la ciencia y la tecnología muestra que la fascinación por la innovación tecnológica es anterior a la creación de Internet. “El tecnosolucionismo tiene sus raíces en una cosmovisión impulsada por dos siglos de teoría económica de que el mercado y la innovación podrían permitirnos superar los límites ambientales”dice el historiador François Jarrige, autor deNosotros (a veces) detenemos el progreso. Historia y declive (La fuga, 2022).
Desde el 19mi siglo y los inicios de la industrialización, mientras el humo negro de las fábricas suscitaba las protestas de los vecinos, ingenieros y autoridades públicas competían con promesas técnicas de descontaminación en lugar de reducción de la producción de sustancias tóxicas. “Las estufas devoradoras de humo, supuestamente para tragar los humos, representan una de las primeras formas de tecno-solucionismo en el campo ambiental”señala el historiador.
Otro nombre para el ecomodernismo
Un siglo después, seguía siendo la innovación tecnológica la que movilizó a los fabricantes en la década de 1970 para responder a la explosión de la contaminación de los automóviles, esta vez apostando por mejorar motores y filtros. Una forma de evitar cuestionar los usos y la explosión en el número de vehículos motorizados individuales.
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