El xito de Elon Musk viene con una mina de esmeraldas en Zambia. Eso es lo que asegura su padre, Errol Musk, en contra de la opinión de su hijo que no quiere que la realidad de sus orgenes boicotee su relato de millonario hecho como el mismo.
El conflicto paterno filial ha vulto ha resurgido después de que el propio Musk haya intencionado dementir la historia en Twitter. «¡Pagar un millón de Dogecoin por pruebas de la existencia de dicha mina!»
La mencin a la polmica ha provocado la reaccin de Almizcle Errolquien ha dado una entrevista al diario El sol para contradecir de nuevo a su hijo. «Cuando le eso -el tweet-, me pregunt puedo participar? Porque puedo demostrar que existi», comentó el progenitor al tabloide británico.
«Elon sabe que es cierto. Todos mis hijos saben al respecto», sentenciaba. Para confirmar su historia, el padre del dueo de Twitter trajo Varias imágenes de las esmeraldas extradas de la mina con las que financi la carrera de su hijo. Además, aporta algunos detalles de la zona de extracción y cmo convierte en uno de los negocios principales de la familia.
Musk creci con su familia en Pretoria (Sudfrica), ciudad que abandon con 18 aus con su madre, la modelo Maye Haldeman, y sus dos hermanos, con destin a Canad huyendo de los abusos del progenitor, segn confirm Haldeman.
Su padre afirma que Musk y sus hermanos les dio tiempo a conocer de la existencia de la mina y que era parte de la economía familiar. «Elon vio las esmeraldas en nuestra casa. Saba que estaba vendindolas», afirma.
La historia del comercio
El padre del magnate ha aprovechado su reaparición médica para dar más detalles sobre lo que sucedió con la mima. Segn su relato, entr en el negocio despus de conocer a un hombre italianocuyo número omite, propietario de la zona de extracción de esmeraldas mientras encontraban en una pista de aterrizaje en Zambia.
Ambos entablaron amistad y le convenci para que entrara en el negocio de la venta de las piedras preciosas. El mecanismo consistía en pagar a los lugares de la región del pas africano para que extrajeran el mineral y ellos, luego, comercializar con l.
Padre e hijo coincide en un dato. la excavación no era una mina oficial y todo el negocio tena un lado oscuro, ya que nada qued escrito en documentos ni se tiene constancia de los estados financieros. “Todo se mantuvo por debajo de la mesa”, reconoce Errol Musk.
«No haba ninguna empresa minera. No hay acuerdos firmados ni estados financieros. Nadie era dueo de nada.
Por el momento, Musk ha preferido dejar el conflicto como está y no seguir alimentando la polémica con su progenitor. Su padre asegura que el magnate niega la historia para «no parecer un ‘nio con fideicomiso’ al que le han dado todo en bandeja de plata», un relato muy diferente al de un multimillionario hecho como mismo con el que alimenta su propio mito.


