Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

El Barça de las Seis Ligas: tijeretazo tras el éxito



Tema silencioso. tema oculto. Tema que provoca cientos de comentarios y rumores. Millas de filtraciones. Bastante ruido para situaciones que, en principio, parecían, estaban, pactadas. Los empleados del Barça han sufrido, sufren y sufrirán una situación incierta. Peor aún, dados los números del Barça, cientos de ellos pudieron haber sido despedidos y no hubieran pasado nada. El cierre de Barça TV este próximo 30 de junio (costaba 14 millones de euros y solo generaba dos, sostiene el club) es el gran ejemplo.

Es más, pesa a haber sufrido el temor, en más de una ocasión, a no cobrar la nómina (cosa que no ha ocurrido nunca, pesa a las dificultades que estaba pasando la tesorería del club), siempre ha confiado en la gestión de Laporta y, pese a que algunos medios llegaron a publicar, por ejemplo, que los empleados no habían cobrado la paga extra por el título de Liga, esta fue ingresada sólo días después de haber celebrado la gran conquista de esta temporada.

Con los números sobre la mesa, la autoridad económica del club hubiera podido presentar, sin pestañear, un expediente de regulación de empleo y haber puesto en la calle a 200 personas de golpe. Esa idea, que estuvo en la mente de los person in charge economic fue, dicen, frenada por el propio presidente Joan Laporta, por su jefa de gabinete, Manana Giorgadze, y por Eduard Romeu, vicepresidente económico.

Y, desde ahí, sacaron las negociaciones, que fueron de todo tipo porque, en efecto, cada empleado es un mundo y más si estamos hablando de más de 1.500 contratados, con una diversidad tremenda de acuerdos, pues ‘sólo’ 530 de ellos son empleados fijos y 70 fijos discontinuos, que son los que trabajan los días de partidos en el Camp Nou. Hay, por tanto, cientos y cientos de empleados conocidos como ‘1006’, que son los que trabajan en las secciones, Ciudad Deportiva y en las decenas de equipos que tiene el menos que un club.

Desde la entrada de la directiva de Laporta en el Barcelona se han producido, más o menos, un centenario de bajas y se han contratado un número similar de trabajadores. Una vez descartada la posibilidad de presentar un expediente de regulación de empleo se solicitó a los jefes de las distintas áreas que estudiasen aquellas posiciones de las que podrían prescindir, aquellos empleados que no tenían contenido y, por supuesto, que se olvidasen de activar esas posiciones que estaban presupuestas pero que, en ese momento, aún no se habían cubierto.

Hay un punto sobrio el que se habla poco y que duele, y mucho, a los empleados del Barça y es que ellos sólo representan entre el 3 y 4% del presupuesto global del club, por lo que, en muchos momentos, considerando que, tal vez, el club debería pensar en recortar en otras partidas antes que en sus puestos de trabajo, aunque comparte que la real directiva se pase el día surfeando intentando amortizar puestos de trabajo que, como en muchas otras empresas, no tienen demasiado sentido.

Una cosa sí parece haber tenido muy en cuenta desde el ‘camarote’ de Laporta y, muy especialmente, su jefa de gabinete Manana Giorgadze. Case all the crisis of muchas compañías arrancan por el ruido generado por un empleado, o empleados, despedidos inadequadamente, incorrectamente, injustamente o con finiquitos loweres a los que le toca. Alguien pensó que no se podía crear, fuera del club, un núcleo de trabajadores descontentos, que hubieran podido hacer mucho, muchísimo ruido, hasta el punto de poner en peligro la presidencia de Laporta.

Eso sí, todo el mundo dentro de la entidad considere que esta semana será tremenda y, probablemente, muy dolorosa para los cientos de contratados a través del ‘1006’, pues son trabajadores (deportistas de todas las especialidades, entrenadores, ojeadores, técnicos de todo tipo, médicos, fisios…..), vinculados especialmente a la Ciudad Deportiva Joan Gamper, cuyo contrato de trabajo finaliza el próximo jueves y, en un número que muchos sospechan será muy elevado, no será renovado y, además, sin finiquito alguno