Las reacciones se suceden una tras otra. miles de seguidores del expresidente brasileño Jair Bolsonaro invade este domingo la sede del Congreso Nacional y, sucesivamente, se hicieron lo mismo con las sedes del Tribunal Supremo y el palacio de Planalto, sede del Ejecutivo.
Argentina manifiesta este domingo su «solidaridad» con el presidente brasileroLuiz Incio Lula da Silva, líder de los seguidores del exmandatario Jair Bolsonaro invade el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo, y la Corte Suprema, en Brasilia, hechos calificados por el Gobierno argentino de «golpistas».
«Frente a las acciones golpistas de la derecha en Brasil, manifestamos nuestra solidaridad con Lula y alzamos la voz en defensa de la democracia brasilea», aseguró el canciller argentino, Santiago Cafiero, en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter.
Desde Chile, el presidente Gabriel Boric ha condenado el «impresentable ataque a los tres poderes del Estado Brasilero por parte de bolsonaristas» y ha dado «todo su respaldo» al gobierno de Brasil «Frente ha sido un ataque cobarde y vil a la democracia».
El presidente de Colombia, gustavo petro, solicitó la aplicación de la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA). “Es urgente reunirse con la OEA si quiere viva como institución y aplicar la carta democrática”, publicó Petro en su cuenta en Twitter. «Toda mi solidaridad con Lula y el pueblo de Brasil. El fascismo decide dar un golpe.
Sánchez y Felipe González expresan su apoyo a Lula
El Gobierno de España expresó su apoyo «incondicional» al presidente electo Lula da Silva «elegido democráticamente por el pueblo brasileo» al tiempo que ha rechazado las actas que no aceptan o pongan en custin los resultados de las urnas.
«Deseamos expresar nuestro rechazo a cualquier iniciativa o actitud que pongamos en cuestión el proceso democrático brasileño por parte de sectores que no quieren aceptar los resultados emanados de la voluntad del pueblo de Brasil», reza el comunicado emitido por el Ejecutivo.
En la cuenta de Twitter, Pedro Sánchez ha expresado su condena de estos asaltos a las instituciones «libres y democráticamente elegidas por el pueblo brasileño». El presidente del Gobierno español reclama «el retorno inmediato a la normalidad democrática».
El presidente del PP, Alberto Nez Feijotambién ha expresado su apoyo al pueblo brasileño y llama al «inmediato restablecimiento del orden constitucional» en el pas sin ceder «ante los populismos y la radicalidad». Lo dijo ha viajado de perfiles oficiales a redes sociales. «Manifestamos nuestro apoyo al pueblo brasileño y hacemos un llamamiento al restablecimiento inmediato del orden constitucional. No se puede ceder ante los populismos y la radicalidad, que intentan socavar el respeto a las instituciones, la democracia y las libertades públicas”, deca Nez-Feijo.
Del mismo modo, el ex presidente Felipe González expresó su solidaridad con el «legítimo» presidente de Brasil, Luis Incio Lula da Silva, frente al «golpismo» que, ha denunciado, intenta violar la democracia en el pas suramericano.
«Mi solidaridad con Lula da Silva, presidente legitimado de Brasil y con la democracia brasilea frente al golpismo que intenta interrumpir el proceso Democrático brasilero”, asegura González en un comunicado enviado a EFE.
In una linea parecida se ha manifestado Meritxell Batet, Presidenta del Congreso de los Diputados, quien ha afirmado que sigue «con preocupación» los asaltos y ha ofrecido su apoyo y solidaridad a Lula y las autoridades brasileñas «ante este ataque intolerable a las instituciones».
fr Francialíderes tanto del partido del presidente emmanuel macron como la oposición de izquierda, criticaron este domingo el «ataque de la ultraderecha» contra las sedes de los poderes en Brasilia. «Solidaridad con el pueblo brasileño, cuyas instituciones están siendo atacadas por activistas de ultraderecha. Esto es a lo que lleva el conspiracionismo, la deslegitimación de un presidente democráticamente elegido y el cuestionamiento del sufragio universal”, aseguró en Twitter el eurodiputado macronista Stéphane Sjourn, secretario general del partido presidencial Renacimiento.
El presidente de Portugal, el conservador Marcelo Rebelo de Sousatambién ha condenado hoy el asalto «intolerable» e «inaceptable» a las instituciones democráticas en Brasilia. «Espero que la legitimidad sea reconocida a nivel internacional», agrega Rebelo, que en declaraciones a un canal local adjunto su intención de conversar hoy mismo con el presidente de Brasil, Luiz Incio Lula da Silva. Tambíen eGobierno portugués ha condenado hoy las «acciones de violencia» registradas en Brasilia y pidi la «reposición del orden y la legalidad» en el pas en un escueto comunicado del Ministerio de Negocios Extranjeros (Asuntos Exteriores). Partidarios del expresidente Jair Bolsonaro invadieron este domingo la sede del Congreso Nacional y sucesivamente, el Palacio de Planalto, sede del Gobierno, y el edificio del Tribunal Supremo. Los radicales, que no reconocen el resultado de las elecciones, piden una intervención militar para derrocar al presidente Lula.
Asalto a las sedes de los poderes
Los radicales, que defienden tesis golpistas, superó una barrera policial allí nos dirigiremos a la plaza de los Tres Poderes, donde encontraremos la sede del Ejecutivo, Legislativo y Judicial. In los tres edificios rompieron los vidrios y causaron daños en el interior.
Centenarios de bolsonaristas radicales estaban acampados frente al Cuartel General del Ejército, en Brasilia, desde el da posteriora las elecciones del pasado 30 de octubre, en las que Lula derrot a Bolsonaro.
Los campamentos de los bolsonaristas radicales, que se han multiplicado en ciudades de todo el pasado, comenzaron a ser desmantelados el viernes en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, provocando así algunos desórdenes.
Desde el triunfo de Lula en la segunda vuelta electoral del 30 de octubre, con el 50,9% de los vlidos vlidos frente al 49,1% de Bolsonaro, los simpatizantes del expresidente Bolsonaro haban concentrado adems a las afueras de los cuarteles del Ejrcito.
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