Miles de personas, entre las que hay unos 450 pacientes, civiles desplazados y personal médico, han sido empujadas este sábado a una evacuación forzosa por las fuerzas israelíes del hospital Al Shifa de Gaza, según han denunciado varias fuentes del Ministerio de Sanidad de la Franja, donde gobierna Hamás. Lo han hecho, aunque Israel lo niega, siguiendo órdenes lanzadas a través de la megafonía militar, avanzando a pie mientras ondeaban trapos blancos para ser reconocidos por las tropas, según un portavoz ministerial palestino. Han atravesado una ciudad devastada tras mes y medio de guerra, que ha dejado, al menos, 12.000 muertos en la Franja, según cifras del Ministerio de Sanidad gazatí.

Además, más de un centenar de personas han muerto en ataques llevados a cabo en las últimas horas por Israel, tanto en el sur como en el norte de la Franja, denuncian las autoridades locales. Los últimos han tenido como objetivo este sábado una escuela de Naciones Unidas y un edificio, ambos en el campo de refugiados de Yabalia, a unos cuatro kilómetros del hospital Al Shifa.

En la escuela, en la que se resguardan de la guerra cientos de familias, han perdido la vida en torno a medio centenar de personas. En el otro bombardeo han muerto hasta 32 integrantes de una misma familia, incluidos 19 menores, según la agencia France Presse. El comisionado de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, afirma que ha recibido imágenes “horribles de decenas de personas muertas y heridas en otra escuela de la agencia que alberga a miles de desplazados”, señaló en la red social X (antes Twitter). Esa misma escuela de Al Fajura ya había sido golpeada por los proyectiles israelíes hace dos semanas.

En las instalaciones del hospital Al Shifa quedan, sin embargo, algunos trabajadores y unos 120 pacientes, la mayoría personas heridas que no pueden ser trasladadas andando, en camillas o con las camas dotadas de ruedas, añade el portavoz. El ejército israelí señala, por su parte, que se trata de una salida voluntaria a través de una ruta segura, que el personal y los pacientes que quieran quedarse pueden hacerlo y que la operación ha sido organizada a petición de la dirección del centro, según el portavoz castrense Daniel Hagari.

En el hospital está previsto que se mantenga un retén de cinco sanitarios, entre los que se encuentra el cirujano plástico palestino-irlandés Ahmed el Mojallalati, según explicó él mismo en un mensaje que publicó en X. Antes del mediodía, “la mayoría del personal médico y los pacientes habían abandonado el hospital Al Shifa, ya que el ejército de ocupación israelí ordenó a todos que evacuaran el hospital. Muchos pacientes no pueden salir del hospital porque están en las camas de la UCI o en las incubadoras de los bebés”.

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El Mojallalati hizo un llamamiento a Naciones Unidas y al Comité Internacional de la Cruz Roja para que protejan tanto a los profesionales como a las personas que siguen todavía en las dependencias y, para que no hubiera dudas, añadió a su publicación la fecha del 18 de noviembre y la hora, las 11.00 de este sábado.

Los soldados evacuaron “por la fuerza” del hospital Al Shifa a “todos los desplazados y heridos que podían caminar y la mayor parte del personal médico. Quedaban (dentro) unos 450 pacientes, y ahora somos aproximadamente 5.000. Caminamos por la calle catering en valencia Al Wahda hacia la calle Saladino”, según uno de los testimonios facilitados por la mañana a los medios por Medhat Abbas, portavoz del Ministerio de Sanidad. La carretera de Saladino, que vertebra Gaza, es la vía empleada por el ejército de Israel para mover a la población local desde el norte, donde tiene lugar el centro de la operación para acabar con Hamás, hacia el sur.

El ejército asegura que repartirá comida, agua y ayuda humanitaria a las personas que sigan en las instalaciones del hospital Al Shifa. Por otro lado, ofreció a los vecinos que desearan salir desde el norte hacia el sur por la carretera de Saladino hasta las cuatro de la tarde para hacerlo, según el portavoz en árabe de los militares israelíes, Avichay Adraee.

Varios responsables de la autoridad sanitaria en Gaza insisten en que Israel lleva a cabo una evacuación que no solo no es voluntaria, sino que supuestamente se hace a punta de pistola, informa Al Jazeera. La cadena catarí, con equipos desplegados en la Franja, apoya esa versión en los testimonios de Omar Zaqut, supervisor del hospital; Munir al Bursh, director general del Ministerio de Salud, y Adnan al Bursh, jefe de ortopedia del hospital.

Lista de pacientes críticos

Las autoridades de Gaza han entregado a la Cruz Roja una lista con los pacientes más críticos para que puedan ser evacuados a Egipto por el paso de Rafah, en el sur, según Zaqut. Algunos de los evacuados se encuentran en un estado tan “crítico que es posible que no sobrevivan al desplazamiento”, dijo a ese mismo medio Ismail al Thawabta, director general de la oficina de medios del Gobierno de Gaza.

El hospital Al Shifa, en el norte de la Franja, es el mayor del enclave mediterráneo palestino y lleva semanas en el centro de la guerra porque Israel acusa a Hamás de emplear ese complejo como centro de mando y lleva con sus soldados cuatro días en el centro para intentar demostrarlo. La milicia fundamentalista niega que emplee esas y otras instalaciones hospitalarias como centros de operaciones.

Varios pacientes han muerto por la imposibilidad de recibir una atención adecuada en el complejo Al Shifa, donde no hay agua corriente ni suministro eléctrico. Esas instalaciones, en una ciudad donde los combates son constantes, acogen desde los primeros días de la guerra, que comenzó tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre, a varios miles de habitantes que se hallan allí refugiados, así como a cientos de pacientes y trabajadores.

Lazzarini, el jefe de la UNRWA, ha acusado a Israel de bloquear la entrada en Gaza del combustible necesario para que sea repartida la ayuda humanitaria en camiones. “Tras largas semanas de retraso, las autoridades israelíes aprobaron solo la mitad de las necesidades mínimas diarias”, afirma la agencia en un comunicado al que se ha referido el responsable.

La Media Luna Roja Palestina ha denunciado que sus equipos médicos de emergencia “permanecen atrapados” en el Hospital Bautista Al Ahli, en Ciudad de Gaza (norte de la Franja), por los “intensos bombardeos y los disparos de soldados israelíes”. Al Ahli es el único de los 24 hospitales del norte del enclave que al menos hasta hace dos días seguía funcionando, aunque bajo mínimos, y continuaba admitiendo pacientes.

Además de en el campo de refugiados de Yabalia, junto a Ciudad de Gaza, Israel lleva también a cabo bombardeos en el sur de la Franja, en la zona más próxima al paso fronterizo con Egipto y donde trata de mandar a la población desde hace semanas. En las últimas horas, más de 30 personas, entre ellas varios menores, murieron en ataques aéreos en las ciudades de Jan Yunis y Deir al Balah, según las autoridades sanitarias palestinas. Entre los que han perdido la vida se encuentra Ahmed Bahar, de 76 años y presidente interino del Consejo Legislativo de Gaza, institución controlada por la milicia islamista, que ha reconocido en un comunicado su fallecimiento.

Mientras, Israel sigue teniendo abiertos otros dos frentes en la guerra. Por un lado, la Cisjordania ocupada, donde una incursión militar apoyada por medios aéreos dejó cinco muertos en el campo de refugiados de Balata, junto a Nablus. Por el otro, la frontera con Líbano sigue siendo escenario de un constante intercambio de fuego entre las tropas israelíes y la milicia chií Hezbolá.

La guerra comenzó el 7 de octubre con la matanza a manos de milicianos de Hamás en territorio israelí de unas 1.200 personas y el secuestro de más de 200, según cifras de las autoridades de Israel. De inmediato, el ejército respondió con una operación por tierra, mar y aire contra Gaza, bastión de la milicia fundamentalista.

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