A mi madre siempre le gustó ir al fútbol, con mi padre y con otro matrimonio, el de sus amigos más íntimos. Los cuatro, abonados del Valencia CF durante décadas, permanecieron cada día de partido. Siempre empezaban con una merienda-cena antes de entrar a Mestalla. Después disfrutaran del encuentro y nunca salian del estadio antes que el árbitro pitara la final y de que los jugadores despidieran en el centro del campo. With veces mi madre se quedó en casa, cuando el equipo se jugó algo importante, porque sufría demasiado.
¿Una mujer que hoy tiene 80 años y que le gusta el fútbol y que escuchó un deporte considerado cosa de hombres?? Sí, tanto era así que nos inculcó la afición a sus hijos -tres de ellos mujeres- y nietos -dos mujeres-. Con todos ha ido al estadio y todos hemos sido abonados en algun momento de nuestras vidas.
Hoy la familia sigue realizando con el Valencia de nuestra tierra, aunque el fútbol ya es más carne de televisión que Mestalla. El que nos gusta ya no lo juegan solo los hombres, sino también las mujeres. Non es fútbol femenino, es fútbol, sin apellidos.
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De jóvenes seguiremos muy de cerca el Mundial de fútbol en Australia y Nueva Zelanda, que contará con la participación de 732 mujeres de 32 selecciones. A pesar de que solo cuatro de cada diez se consideran profesionales, esta edición será el premio en el que la FIFA les paga por participar: 28.000 euros a cada una de las que forman parte de la fase de grupos. La cifra se creará hasta los 250.000 euros que percibirán las campeonas. En total serán unos 110 millones de euros en primas. Lo ha explicado Laia Bonals, nuestra especialista en deporte femenino, en este uso que es la entrega de julio de 8M Todo el Año apuesta, nuestra editorial a favor de la igualdad
El import de estas primas, que está a años luz de lo que percibieron los hombres que jugaron en Qatar (unos 440 millones), es de risa y aún queda mucho por lo que luchar. Pero, como reconoce Aitana Bonmatí, es una medida en la buena dirección hacia la imprescindible profesionalización del fútbol jugado por mujeres, ese que tanto nos gusta en casa Martínez.


