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¿se hinchan las notas o los estudiantes se esfuerzan más?



Madrid

14/06/2023 a las 00:32

ES


“Algo de inflación de grado hay, pero no es deliberada sino que es una subida artificial que se debe a decisiones políticas”, responde Lucas GortázarInvestigador de EsadeEcPol y coautor del estudio

En los últimos años se ha registrado un aumento de las cualificaciones de selectividad en todas las comunidades autónomas. De uno 8.75 de 14 (nota media registrada en el curso 2015-16) se ha pasado a la ONU 10.34 en el 21-22. Un equipo de investigadores de Esade ha estudiado el Por qué.

Hay dos respuestas posibles. La primera es que, bajo la creencia popular de que la educación va cada vez peor, se está poco menos que regalando la nota a los aspirantes a entrar en la universidad, una calificación final que corresponde a back porches: el revisión de selectividad cuenta un 40% y la nota media del bachillerato, un 60%. La segunda hipótesis, sin embargo, es que los chavales y chavales se están esforzándome cada vez más para brillar en el examen que les abre las puertas a los estudios superiores. ¿Cuál es la hipótesis correcta?

En los últimos años se ha registrado un aumento de las calificaciones de selectividad. De un 8,75 (curso 2015-16) ha pasado a un 10,34 en la 21-22

“Algo de inflación de grado hay, pero no es deliberado sino que es una subida artificial que se debe a decisiones políticas, tanto del Ministerio de Educación como de las autonomías y las universidades», responde Lucas GortázarInvestigador de EsadeEcPol y coautor del estudio, junto con Juan-Manuel Moreno allá Lucía Cobreros.

“Cuando te la juegas más, que es el caso de las universidades públicas, te esfuerzas más. Las privadas tienen un proceso propio de selección y basta con aprobar la selectividad” Lucas Gortazar, investigador de Esade

La información concluye que el reforma selección del año 2017 (empleado por el Gobierno del PP, con Íñigo Méndez de Vigo como ministro de Educación) redoujo las opciones de escoger materias y produjo un efecto de inflación de grado. Además, los institutos, al sospechar que la reforma podría perjudicar a sus alumnos y alumnas, «pudieron optar por compensarles con una subida de las notas de bachillerato».

El efecto de la pandemia

Allá reforma 2020 (causado por pandemia y el cierre de los centros educativos) no convirtió el examen en más fácil, según Gortazar, sino que, simplemente, dio más oportunidades a los estudiantes al tener mas opciones para descartar preguntas en todos los materiales. “Habrá un aumento sustancial en los resultados, probablemente por la facilitación del bachillerato”, explicó el investigador.

Sin embargo, también se demostró un competencia efectiva entre los estudiantes si comparan los resultados de los que aspiraban a ingresar a facultades públicas y los de las privadas. “Cuando te la juegas más, que es el caso de las universidades públicas, te esfuerzas más. Las privadas tienen un proceso propio de selección y basta con aprobar la selectividad”, concluyó.

Medidas

El estudio propone una batería de medidas para promover la «competición justa» para evitar la inflación de notas. Entre ellas, anular la reforma de 2017 para incrementar la opcionalidad (peso relativo de las materias optativas respecto a las comunes) y eliminar las excepcionales media que se tomaron en 2020 por la pandemia y que siguen en vigor.

Los investigadores también proponen reducir el peso del expediente académico de bachillerato al 50% o el 40%, así como comentar la objetividad de la evaluación mediante «preubas más comparables entre comunidades y un sistema de corrección más fiable».

Por último, el estudio de Esade insta a las autoridades a seguir avanzando en la prueba de madurez. Esta, sin embargo, ha quedado guardada en un cajón, al igual que hoy la reforma de la selectividad para hacerla más acorde con la nueva ley educativa y con los aprendizajes competentes. Debía entrará en vigor en junio de 2024, pero el Ministerio de Educación y FP ha decidido aparcarla para la convocatoria sorpresa de las elecciones generales el 23 de julio. el nuevo Gobierno que salga de las Urnas el que decida qué hacer con el real decreto que regula la nueva selectividad.