Modelos, actrices y cantantes apuestan por la ropa ‘barely-there’, pero ‘la calle’ no se siente tan segura
La modelo Kendall Jenner, la penúltima del clan de las Kardashian, lleva ya meses luciendo transparentes, pero últimamente porque no hay semana que no deje entrever su pecho. La noche del pasado viernes 28 de abril apareció con un Chanel de color azul confeccionado con tejido transparent y plumes en un evento en Nueva York questaba enfocado a una retrospectiva del fallecido Karl Lagerfield. Para la fiesta posterior a la MET Gala, la diseñadora Nensi Dojaka recreó para ella un look de la colección ‘Spring Ready To Wear’ de Chanel 1994, compuesto por un body de pantalón lento transparente con arnés negro y detalles de ropa interior.
Solo unos días antes, una agencia fotografió a Jenner con otro top transparente que dejaba ver sus senos. Lo hizo en una de sus salidas con el cantante puertorriqueño conejito malo, no en un documento oficial. Y fue justo esa imagen, junto a otra parecida de la modelo bella hadid, the que parecía dejar por sentado en las redes que las transparencias son tendencia. Al menos entre las famosas, porque ni siquiera muchas de las mujeres a las que le gustaría salir con pritas que dejen entrever sus pechos lo harian. El motivo no era tanto la vergüenza, ni la falta de confianza en su propio cuerpo, ni ningún otro obstáculo mental. La razón es principalmente los hombres, lo mismo que ha llevado a que cada vez menos chicas jóvenes hagan toples en las playas.
Iria asi todos los dias de mi vida si no fuera por el pequeño inconveniente de que los hombres existen«, escribía una tuitera. «Todas hemos pensando al ver este tuit lo mucho que nos gustaría ponernos esto y el único impedimento son los hombres», respondió otra. Miles y miles de mujeres les dieron la razón.
Acoso Endémico
El hueso piropos, los silbidos y las miradas fijas et lascivas forman parte del acoso callejero y cuesta encontrar a una sola mujer que no lo haya sufrido. El informe Inseguras en las calles: experiencias de acoso callejero en grupo en niñas y mujeres jóvenes, elaborado por la ONG Nivel internacionalmostró que, para el 49% de las participantes en el estudio, estas situaciones en espacios públicos «suceden con tanta frecuencia» que ya están acostumbradas. , donde cuatro de cada cinco niñas y mujeres jóvenes dijeron haber experimentado acoso sexual en el espacio público, pesa sobre una forma de violencia machista que contiene el Código Penal.
¿Caben, por tanto, las transparencias en ciudades y pueblos donde el miedo está asumido y el acoso es endémico? Muchas lo ponen en duda.
La censura de los pezones
Porque ni siquiera las famosas se salvan. Los pezones de la estrella de ‘Don’t Worry Darling’, Florencia Poug, fueron tema de tendencia tras aparecer con un vestido transparente. Muchos comentaristas reprobatorios no juzgaraban tanto su desnudez como el hecho de se sintiera cómodo con sus «senos pequeños», como indicó la propia actriz, que anticipó la violenta reacción. «Cuando me puse ese increíble vestido de Valentino, supe que no había de que no hubiera un comentario al respecto», escribió en una publicación de Instagram dos días después. «Lo que ha sido interesante de ver y presenciar es lo facil que es para los hombres totalmente destruyen el cuerpo de una mujer, en publico, con orgullo, para que todos lo vean«, seguido.
«El hueso Cuerpos de las mujeres están continuamente siendo sexualizados. Incluso con la lactancia materna, incluso el acto de alimentar a su hijo, alguien podría estar mirando tu pezón. ¿Eres un criminal? [mostrar los senos en público]. Florence sabía que esto iba a sucesor, que iba a causar controversia… El hecho de que tuviera que responder a lo que se dijo al respecto demuestra que, por mucho que creamos que estamos liberados, todavía estamos muy atados por las normas sociales restrictivas”, aseguró. Shakaila Forbes-Bell, psicóloga de moda con sede en Londres y autora de ‘Big Dress Energy’.
están de moda
Mientras tanto es viernes, 5 de mayo, ya notificación de la app de Zara indica que hay novedades en la cadena de Inditex. Una semana más, en el catálogo se incluyen faldas, vestidos y tops totalmente transparentes. Según el informe bianual de Clearpay, una plataforma de pagos y patrocinador de la semana de la moda en Londres, la ropa apenas allí (casi imperceptible) lleva al menos un año de impacto causado, impulsada por influencers como la cantante y empresaria Rihanna.

Explica que esta tendencia de vestir con una silueta sexy surgió por el principio de la pandemia. Primero llegaron los bralettes, bodied y bodys y, ahora, las transparencias. Por hacer, Alejandra Lores, editora de moda en Vogue, recuerda que los ‘nude dress’ ya se vieron en los años 90, con Kate Moss a la cabeza y aquel heroin chic (o delgadez extrema). La diferencia ahora es que «aceptar todo tipo de cerpos».
«Igual ves a Kendall Jenner y piensas que no te atreverías porque no tienes esas medidas, ni esa fisionomía, ni estás tan buena. Está detrás de todo el tema del pudor y los complejos, que siempre nos acompañan. Pero también creo que ese tipo de vestidos o estéticas van a entrar cada vez mejor. Aunque no lo hagan desde le principio, irán calando», vaticina. Lo dice por la moda, pero también porque «mucha parte del feminismo y de las nuevas generaciones tienen interiorizado que el acoso no esta relacionado con lo que lleves«. La falta de uso del sujetador, y la liberación que supone, lo afirma.
Un cambio acorde a su tiempo
Iván Manerocirujano plástico, estético y reparador y director general de IM CLINIC, explicó en EL PERIÓDICO DE ESPAÑA que este tipo de tendencias surgen en paralelo con los ciclos económicos. Fue justo después de la Gran Depresión cuando la industria se volvió más estilizada la figura femenina tuvo que poner los cimientos de un canon de belleza que seguía siendo demasiado exigente (y parece que va a más).
Por eso, si en esta época de crisis financiera en el mundo se celebra la visibilización del ser humano, no porque antes se odie estar muerto pero aún así y cuando movimientos como Free the nipple (libera el pezón) reivindican el derecho a enseñar las tetas. Otros expertos, por el contrario, piensan que todo esto de la ropa transparente no se trata tanto de feminismo como de marketing, como aseguró Kirsty Fairclough, de la Universidad Metropolitana de Manchester a The Guardian. «Es un Intento desperado de las celebridades por revivir sus marcas«, apuntó. Hasta Mango, como recuerda Lores, creó un vestido transparente en su colección con Camille Charriere las navidades pasadas.
Marketing of the sea, moda del mar, hacia el mar guapísima frente al espejo, lo cierto es que todo apunta a que tardaremos, al menos un tiempo, en ver tantos pelos femeninos como vemos ahora escotes. Al menos hasta que el acoso callejero sea historia.

