
Vio el aviso en el diario y no lo dudó. Headed to 80 Washington Street, Chicago, golpeó la puerta y se introdujo: era viuda y quería trabajar como detective. Allan Pinkerton, fundador de la que sería una de las mayores agencias privadas en el rubro en los Estados Unidos, escribió sobre su chica de 23 años que, en 1856, solicitaba un empleo tan pensado para su género: «Observé que sus rasgos, aunque No eran lo que llamaría hermosos, eran de un molde decididamente intelectual. Sus ojos eran muy atractivos, azul oscuro y llenos de fuego. Tenía un rostro ancho y honesto, lo que podría hacer que alguien en apuros instintivamente la eligiera como confidente». mismo create Kate Warne Cuando quien sería su jefe le preguntó qué pensaba que podría hacer en ese cargo, ella respondió que por su condición de mujer podría obtener secrets e informaciones en lugares a los que detectives hombres no tendrían acceso. cometido. s parejas los revelaron entre las sábanas. Warne adoptó identidades falsas para hacer su trabajo. Tan eficiente era que Pinkerton creó una Oficina de Detectives Femeninas y la puso a cargo. El punto máximo de su carrera, y lo que la hizo pasar a la Historia, fue el operativo en que abandonó salvarle la vida nada menos que a Abraham Lincoln. Para eso se convirtió en la hermana del entonces electo presidente de los Estados Unidos, que viajó de incógnito en el tren que llevaba desde su natal Illinois a Washington DC para tomar posesión del mando. Se previeron desbaratar así el conspiracy to asesinarlo mountado in Baltimore, in el Estado esclavista de Maryland, una de las paradas del trayecto previsto. Antes, camuflada como Mrs.Cherry, Kate había averiguado los detalles del plan asesino. A los 35 años, una neumonía truncó su vida, y su brillante carrera.

