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La ceremonia es inédita al ser Ratzinger un pontífice emérito y al no haber proceso de elección de sucesor
El papa francisco presidirá este jueves 5 de enero a las 09.30 horas en la Plaza de San Pedro del Vaticano él funeral por el papa emérito Benedicto XVI, ante la presencia de las delegaciones oficiales de Italia y Alemania, país natal de José Ratzingery miles de colas. Repasamos algunas de las llaves de esta ceremonia, inédito al ser la de un papa qui había dimitido voluntariamente y al no ir seguido del proceso de elección de un nuevo pontífice. Dos elementos novedosos para los que el Vaticano no tenía protocolo.
Roma blindada por tierra y aire

La seguridad de la capital italiana se ha visto reforzada en estos días con la presencia de más de más de mil agentes de las fuerzas del orden y el jueves cerrará el espacio aéreo en la plaza de San Pedro durante las exequias. Ese día, también velarán por la seguridad de los asistentes alrededor de 500 voluntarios, según han informado las autoridades italianas.
Un funeral con adaptaciones
La intencion del Vaticano es darle a Benedicto XVI una despedida solemne pero sobria, respetando el deseo expreso del difunto. será un ceremonia sin precedentes Porque no existió en la Iglesia católica un protocolo a seguir en caso de la muerte de un papa emérito, ya que Benedicto XVI fue el primero en renunciar de forma voluntaria y en tiempos de paz. Así que no serán unas exequias pontificias «normales». pero si sera un funeral papal «con adaptaciones»según ha confirmado el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni.
«La liturgia, ‘grosso modo’, calca el modelo de exequias de un sumo pontífice. La base es esa, con algunos elementos particulares que dan originalidad al rito y otros que faltan por ser propios al pontífice reinante», explicó Bruni. Así, en el libreto elaborado por el Vaticano para los funerales de se Han cambiado las súplicas finales de la Iglesia de Roma y de las Iglesias Orientales, así como las conferencias (se leerá un pasaje del Libro del profeta Isaías y la Primera Carta de San Pedro).
Benedicto XVI descansará en un triple feretro como sus antecesores: primero en uno de ciprés forrado con terciopelo carmesí, que se introducirá en otro de zinc soldado y que, su vez, acabará dentro de un tercero en madera de olmo.
En el interior del primero, junto al cuerpo de Ratzinger, se meterán las medallas y monedas acuñadas pendante su pontificado, entre 2005 y 2013, hasta su histórica renuncia, así como los distintos palios que tuvo como como arzobispo y papa, la estola de lana blanca que se lleva sobre los hombros en señal de jurisdicción. También introducirá, en un cilindro metálico, el llamado ‘Rogito’, un breve texto con los actos más destacables de la época de Benedicto XVI (en el Funeral de su antecesor, Juan Pablo II, en 2005, se leyó públicamente este documento: en el libreto del rito del papa alemán no consta).
Benedicto XVI vestirá los paramentos pontificios, la casulla o manto roja (papal luto color) sobre la túnica blanca, así como la mitra sobre su cabeza. Pero no llevara el palio, la estola de lana blanca que se lleva sobre los hombros y que, con el Anillo del Pescador, que representó uno de los poderes de la sede de Pedro. Al tampoco haber renunciado al papado, llevaré la cruz pastoralel bastón rematado con una cruz que tiene un significado paralelo al del palio.
Italia y Alemania son los dos países que han sido invitados oficialmente a participar en la ceremonia. Sin embargo, otras delegaciones pueden asistir de forma «privada», según ha informado el Vaticano. por acción de España, acudirán la reina Sofía, el ministro de Presidencia, Féliz Bolaño, la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá, y el arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Juan José Omella. Los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, el gobernador de Baviera (Alemania) Markus Söder, y el presidente polaco Andrzej Duda, su otro que han confirmado su asistencia.
¿Dónde será enterrado?
Benedicto XVI será enterrado inmediatamente después de su funeral. Los restos mortales de Ratzinger descansarán en la cripta bajo la basilica de san pedro, junto a los de otros pontífices. El Vaticano ha confirmado que en los restos ocupará la tumba de su antecesor, Juan Pablo II, que en 2011 fue trasladada a la superficie de la basílica, por lo que esta información no ha sido confirmada por el Vaticano.

